miércoles, 15 de febrero de 2012

Restaurante Bar San Roque

El Bar San Roque de Asunción es uno de los lugares más encantadores que he conocido en mi vida. Con más de 100 años de tradición, sus propietarios mantienen un caracter añejo y auténtico rodeado de unas paredes y mobiliario que hablan de su historia por sí solos. 
Buscábamos un lugar apacible, informal, en el que descansar tras varias horas de visita por la capital y bajo un sol abrasador. Y justo lo que buscábamos era justo lo que encontramos...



Una decoración colonial y colorida nos envolvió en aires criollos y sones de antaño. Y unas flores frescas en las mesas consiguen ganarme casi al 100 %...


Lo quisimos probar todo, pero nuestros estómagos nos controlaron el arranque. Aún así, pudimos abrir el apetito con un picoteo inicial por cuenta de la casa...


Eso sí, la cerveza bien fresquita...


La milanesa de ternera estaba buenísima, y venía acompañada de rissotto con queso.



Este plato es muy típico en Paraguay: El Bife a caballo con cebolla.Una deliciosa carne con cebolla guisada por encima y los dos huevos fritos como colofón... Cayó entero, como no...



Y de postre, helado de distintos sabores para combatir los más de 35º que tuvimos aquel día. 



Eligio Ayala & Tacuary 



Asuncion, Paraguay
(021) 446015

lunes, 13 de febrero de 2012

Bizcocho de chocolate y frutos del bosque

Ingredientes:

 - 3 huevos
 - 1 yogur con frutas del bosque (omito decir el nombre, pero ya sabéis a leguas de donde es... jeje)
 - 1 sobre de levadura Royal
 - La medida de 1 vaso del yogur usado en aceite de girasol
 - La medida de 2 vasos del yogur usado en azúcar
 - La medida de 2 vasos y 1/2 del yogur usado en harina de repostería
 - 1/2 vaso del yogur usado en cacao en polvo
 - mantequilla para engrasar el molde

Elaboración:

Esta receta es una adaptación de la receta original del famoso bizcocho de la madre de Irene. Recuerdo que cuando me la dió me dijo que la clave de todo estaba en cogerle el punto al horno que se tenga en casa, y desde luego tenía razón: Desde que dominé los tiempos de cocción y la temperatura, he ido modificando la receta, con resultados muy sabrosos. Y éste es uno de ellos.

Siempre utilizo un molde que compré en Ikea que, además de tener el tamaño perfecto, es desmontable, lo que facilita mucho desmoldar el biscocho, o incluso trasladarlo.

Antes que nada, precalentamos el horno a 180º, con calor por arriba y por abajo. Colocamos la bandeja de rejilla a media altura, pero tirando para abajo.

La receta es muy sencilla. Sólo tenemos que mezclar todos los ingredientes en un bol con la batidora, hasta que quede una mezcla espesa y homogénea como la que veis en una de las fotografías. Después engrasamos el molde con mantequilla (yo utilizo una servilleta, así llego a todos los pequeños huecos y el bizcocho jamás se me pega), y añadimos poco a poco la masa. 

Introducimos el bizcocho en el horno y dejamos cocer a 180º durante 45 minutos. Lo más importante es NO ABRIR JAMÁS EL HORNO MIENTRAS SE ESTÉ COCIENDO EL BIZCOCHO. Cuando lleve unos 40 minutos comprobamos que el bizcocho ha subido, y tras los últimos 5 minutos, apagamos el horno. Sacamos el bizcocho y lo dejamos enfriar.





Cuando esté totalmente frío, desmoldamos el bizcocho y lo espolvoreamos con azúcar glass.


Y éste es el resultado final... Como véis, ¡queda super esponjoso!




martes, 7 de febrero de 2012

Huevos rellenos con pimientos del piquillo

Ahí va mi primera receta, muy fácil y dedicada a aquellos cocinillas teóricos con poca práctica, que se excusan en la falta de tiempo para no hacer "na de ná"...
Pues chicos, siento deciros que en unos 20 minutos teneís esta receta lista, así que ¡allá vamos!






Ingredientes:


 - 5 huevos
 - 2 latas pequeñas de atún en aceite de oliva
 - 6 palitos de cangrejo o surimi
 - una lata pequeña de aceitunas rellenas de anchoas
 - 2 cebolletas
 - 3 pimientos del piquillo + 2 pimientos más para decorar
 - Lechugas variadas
 - 3 cucharadas de ketchup
 - Mayonesa (al gusto)
 - Pimienta molida


Elaboración:


En una olla con agua, ponemos los huevos a hervir durante 10-12 minutos. 
Mientras, elaboramos el relleno. Picamos la cebolleta muy fina, y añadimos el atún machacado, los palitos de surimi, los pimientos del piquillo y las aceitunas muy picadas. Mezclamos bien y reservamos. Cuando los huevos estén listos, los enfriamos bajo un chorro de agua fría y con mucho cuidado, los pelamos, abriéndolos por la mitad y sacando la yema cocida. Esa yema la añadimos al relleno, salvo la del último huevo, que la reservaremos para decorar. Con nuestro relleno bien mezclado, añadimos la mayonesa y el ketchup, salamos si es necesario y le agregamos un poco de pimienta molida. 
En una fuente de servir, ponemos las lechugas como base para el plato y encima ponemos las mitades de los huevos, intentando que se queden rectas y no se muevan; así aguantarán mejor el peso del relleno. Uno a uno, vamos rellenándolos, cuidando bien de que queden todos con el mismo tamaño y relleno. Añadimos una cucharadita de mayonesa encima de cada huevo, para que queden casi cubiertos.
Finalmente, decoramos el plato: Rallamos la última yema sobre los huevos y cortamos en tiras los dos pimientos del piquillo que nos quedan, colocando una tira sobre cada huevo. 











martes, 31 de enero de 2012

Restaurante Bolsi... el placer paraguayo

Hace un par de años tuve la oportunidad de viajar a Paraguay, un país que nada me atraía, situado en un continente que nada me llamaba. Pero la cosa cambió nada más pisar tierra sudamericana. Una oleada de sensaciones que se mezclaron con el sofocante calor del verano austral me invadió desde la cabeza hasta los pies. Colores, sonidos, olores intensos y miradas nuevas y curiosas. Y por supuesto, sabores. Algunos familiares, y otros soprendentes y novedosos.


El Restaurante Bolsi es el principal estandarte de la gastronomía paraguaya en Asunción. Algunos dicen que es el mejor, pero para apoyar esa opinión decidí acercarme con mi padre a probar sus renombrados platos. 

Fachada principal del restaurante


Nada más llegar al restaurante, nos recibió un amable servicio y la agradable atención de sus camareros. Una bonita mesa y una gran cesta con diversos tipos de pan y picolines hicieron el resto...

Panes y saladitos variados


Creo recordar que algunos eran con sabores, con pasas, orégano y quesos. 


En cuanto al vino, nos decidimos por un tinto argentino, de las bodegas Navarro Correas, y estaba exquisito.

Vino tinto, Cabernet Sauvignon. Bodegas Navarro Correas

De primero pedimos una ensalada Bolsi, con lechuga,remolacha rallada, zanahoria, brotes de soja, patatas, huevo, palmito, pepino, cebolla, repollo y una mayonesa casera que estaba de muerte.

Ensalada Especial Bolsi

De segundo, un plato espectacular: Lomito de cerdo con hongos secos y manzana. 


Lomito de cerdo con hongos secos y manzana asada

Los postres no fueron menos espectaculares; pedimos dos diferentes para probar los dulces típicos paraguayos: La mousse de ciruela y el dulce de mamón casero con helado. ¡No seáis mal pensados! En Paraguay llaman mamón a la papaya, y nosotros la probamos de todas las maneras posibles: al natural, frita, en su jugo y en almíbar, que fue con este postre:

Mamón casero con helado de vainilla

La mousse de ciruelas hizo que se me saltaran las lágrimas, y además venía regada con una especie de natillas caseras...


Mousse de ciruelas


Comer en el Restaurante Bolsi fue toda una experiencia, que sin duda recomiendo a cualquiera que visite Asunción. El precio medio es unos 25 € por persona, lo cual está bastante bien, teniendo en cuenta que este restaurante es  uno de los más caros ¡del país!. En fin, que nos dimos un buen homenaje en nuestra aventura paraguaya, pero como veréis en el siguiente post, no fue el único...




Restaurante Bolsi


Estrella 399 esq Alberdi
Asunción, Paraguay
+595-21-491-841
http://www.bolsi.com.py/



lunes, 30 de enero de 2012

Bienvenidos al Diario Gourmet

La pasión por la gastronomía me viene de lejos. Mi abuelo materno fue cocinero, nada afamado más allá de su trabajo y su casa, pero marcó una huella indeleble en la forma de cocinar de todas las mujeres en mi familia, incluidas aquellas a las que no llegó jamás a conocer. 
Su saber hacer se ha transmitido de forma espontánea entre las sucesivas generaciones, y el amor y cariño que según él, había que poner en la cocina, han viajado intactos y escondidos tras las innumerables recetas, trucos e ideas hasta llegar a mis manos y oidos.
En este blog quisiera, no sólo volcar algunas de esas recetas, si no también compartir todas mis experiencias culinarias que he tenido hasta hoy, incluidas las venideras. A veces se echa de menos por la red una buena recopilación de bares, restaurantes y tabernas, que no resulten demasiado tediosos y excesivos de información superflua. Y básicamente a esto dedicaré este blog: a compartir con vosotros todas las opiniones gastronómicas, de forma sencilla y utilizando el instrumento que más fácil entra por los ojos... mis fotos.


Espero que os guste!